jueves, 21 de junio de 2012

~Un clavo saca a otro clavo.



Y eso es completamente cierto. A veces empiezas una relación pensando que será perfecta, emocionada, con ilusión. Incluso empiezas a pensar que el chico es el mejor que existe. Eso es porque estás ciega. Porque sabes que tiene muchos fallos, te lo demostró, pero no quieres admitirlo. Y termina mal todo. Termináis sufriendo los dos, a veces tú más que él. Y entonces es cuando te das cuenta de que aunque no exista el chico perfecto, ese ni se le acerca. Y caes, otra vez, como muchas veces habías caído antes, y poco a poco te va costando más levantarte.
¿Y entonces? Entonces aparece él. Un chico completamente diferente, al que apenas conoces, pero que no te pudieron hablar mejor de él. Un chico extremadamente guapo y, casi segura dices, que perfecto en comparación con los anteriores. Y, a pesar de haber estado apenas unas horas con él, te pillas. Pero es diferente. Notas que no es como cuando te pillaste por los otros, notas que algo cambia. Y no sé qué será, pero me encanta, y tengo la sensación de que esto sí que será perfecto.

martes, 19 de junio de 2012

Tenemos la mala costumbre de querer a medias.



Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di, hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí. Cuánto sentimos, cuánto no decimos y a golpes pides salir, escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.  


miércoles, 13 de junio de 2012

~Canciones para Paula.


“No te vale con hacer que mi existencia sea un infierno, que no piense en otra cosa que en tus ojos, tus labios, tu cuerpo perfecto. No es suficiente para ti que ya ni siquiera pueda oír nuestras canciones porque me pongo a llorar como un bebé. No basta todo eso sino que, además, ME MIENTES.”


¿Reír o llorar?







Buena pregunta. Mi vida es una puta montaña rusa, sí. Un continuo vaivén de emociones, puedo estar radiante un día, y de repente llorar hasta desteñir. Ganas de coger los cascos y despedirme del mundo por un momento. Ganas de pegarle una hostia a la pared, aún sabiendo que me haré daño. Y, casi siempre, ganas de nada.


Y a veces me paro a pensar. Pensar en cosas que, sinceramente, no sé ni a qué vienen. Pero las pienso, y les doy mil vueltas. Como, por ejemplo, “¿Será el amor de mi vida?”; “¿Merece realmente aguantar tanto de alguien?”; “¿No estaba mejor hace unos meses con quien estaba?”. Preguntas a las que no les encuentro respuesta, o cuya respuesta va cambiando cada día. Y así me paso yo las horas, buscando solución a problemas irresolubles, buscando la puta felicidad en dónde me gustaría encontrarla. Es decir, yo soy de las personas que piensan “Me gusta esto, la felicidad tiene que estar ahí”. No sé si me explico bien, yo me entiendo. Soy de las que buscan la felicidad en un sitio en concreto, para ser más exactos, fuerzo la felicidad. Y luego todo se desmorona. ¿Eso será bueno? ¿Debo, quizás, esperar a que la felicidad llegue de la mano de alguien, en vez de buscarla en manos de quien yo quiero que llegue? 




¿Veis? Más preguntas sin respuesta. No tengo ni idea de por qué escribo esto. Quizás para desahogarme, o para que la poca   gente que lo lea, se ponga en mi lugar, y entienda por qué a veces nada es fácil para mí. Para que sepan la razón por la cual muchas veces soy tan insoportable, que ni siquiera a mí misma me aguanto. Para que sepan la razón de mis cambios de humor. Para que entiendan el por qué de mis lágrimas. Y para que, quizás, cuiden más sus palabras. Sí, aquellas que probablemente sean las causantes de todo esto.  

martes, 12 de junio de 2012

~La vida es menos puta si estás a mi lado.







"Cuando me siento herida, me subes a un tejado y allí, la vida es menos puta si estás a mi lado. Teniendo mil razones para no estar a mi vera, te quedas por aquí compartiendo primaveras. Tú eres coca-cola, yo soy el whisky barato; mi mezcla preferida para ahuyentar el llanto. Salimos a la calle cuando más llueve, gritamos entre coches cuando todos duermen.” 

~Presentación.


Soy nueva en esto de los Blogs, pero eso no significa que no pueda presentarme. Y bien, soy una chica. Sin más, una chica rara para algunos; especial para otros. Tengo rarezas, muchas, muchísimas, quizás demasiadas. Me encanta el chocolate. Recuerdo cuando tenía cinco añitos, e iba a Suiza, donde vivían mis abuelos maternos. Iba siempre con mi madre, mi hermana todavía no había nacido y mi padre trabajaba aquí, en Lugo. Allí sí que había chocolate, me acuerdo perfectamente de aquella tienda con la pared rosa y el escaparate lleno de exquisiteces. Las mejores eran las tabletas de Stracciatella, solía comerme una cada vez que iba con mi abuelo por el paseo del río. Otra cosa que me encanta, pasear. Siempre en compañía, adoro caminar por la orilla del río, mojando los pies en el agua fresquita. Ahora que mis abuelos viven en Gijón, me voy a la playa siempre que puedo, a leer o a escribir. Sí, leo en la playa, novelas típicas de adolescentes, con romances prohibidos y experiencias típicas de mi edad. Tengo 15 años, pero mucha gente me considera más madura que la mayoría de las de 18. Eso fue lo que dijo mi chico antes de empezar a salir, cuando hablábamos de cómo me gustaban las relaciones. Siempre le dije que, a pesar de tener mi edad, me gustaría encontrar a mi príncipe, y pasar el resto de mi vida con él. Y aquí lo tenéis, llevo poco con él, pero lo considero perfecto, dentro de sus imperfecciones. Viste de Zara y le gusta la música. ¡Una cosa en común! Me considero potencialmente pija a la hora de vestir, cosa que antes no era. Admito que antes era un pelín descuidada en ese aspecto, pero pienso que ya maduré. Ahora visto de Zara, H&M, Stradivarius y, a veces, Pull&Bear. La mayoría de mi paga la gasto en maquillaje, aunque a veces me gustaría ahorrarlo para complementos de Bimba y Lola. Sí, es algo cara, pero me encanta. Como acabo de decir, me gasto mucho dinero en maquillaje. No es por creérmelo, pero se me da bien maquillar. A mí no, ya que suelo ser muy sencilla: un poco de Eyeliner, mucho rimmel y, a veces, colorete. Entonces preguntaréis para qué quiero tanto maquillaje. Pues no lo sé, pienso que es un vicio, como los que tienen otras adolescentes. También cuido mucho mis uñas, aunque mis esmaltes suelen ser todos de los chinos, je. Y bueno, como cualquier persona, no vivo sin música, me la quitan y me muero. Y no es exagerar, escucho música a todas horas del día. Y todo tipo de música, dependiendo de mi estado de ánimo. Adoro las letras de Joaquín Sabina y de Rulo y la Contrabanda. Antes solía gustarme el rap, ahora lo escucho solo de vez en cuando. También escucho música tipo latina, Danny Romero, Juan Magan, ya que muchas veces me alegran el día. Y no hay mucho más que decir de mí, me gusta Pretty Little Liars y el Vodka. El resto ya lo iréis averiguando en el resto de entradas de este blog, hoy inaugurado. Por cierto, aspiro a que mi blog sea muy conocido, lo dejo caer, je.