martes, 27 de noviembre de 2012

"¿Qué es lo que más te gusta de él?"


No podría elegir algo en concreto. Podría ser su mirada, esos ojos marrones que tanto me gustan, o esa sonrisa que saca a relucir los hoyuelos en sus mejillas que lo hacen tener carita de niño. También podría quedarme con su culo tan suyo, tan... no sé, perfecto. O con sus manos cuando agarran las mías, sus brazos cuando me rodean porque tengo frío. Su voz en todos y cada uno de los formatos, el de cuando me susurra al oído las letras de "te quiero", la vocecilla que le sale cuando me intenta picar. La forma en que me mira cuando le digo que me encanta, o eso que me hace sentir como una auténtica princesa cuando estoy a su lado. Podría seguir, pero creo que ya entiendes que es imposible coger una virtud de infinitas que tiene.

martes, 20 de noviembre de 2012

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“Fui hecha para mantener tu cuerpo caliente, pero soy fría como el viento que sopla, así que te pido que me sostengas entre tus brazos.”




viernes, 16 de noviembre de 2012

Fundiste tus labios con la punta de todos mis dedos.


Tómame, de los pies a la cabeza, porque quiero ser la lava que derrama tu volcán de miel. Bésame, tápame la boca con tu boca, porque quiero arder. Ardor que fue bajando hasta el cinturón que tú desabrochaste sin ningún pudor; empapaste todas las ventanas de mi desordenada habitación. Qué cálido aliento se escapa de ti, se pierde en mi cuello de principio a fin. Desde que me rozaste yo ya me rendí, tú me vas a sentir.

miércoles, 14 de noviembre de 2012


"Hablo de él. Hablo de cómo alguien se convierte en motivo y acción, e incluso la fusión de ambas. De como el minutero y hasta el segundero tiemblan cada vez que da un paso hacia el siguiente número si él no está cerca. De cómo conjugar su sonrisa en gerundio. Hablo de joder al velocímetro de su pecho, de revolucionar los horarios y olvidar el sueño por los sueños. De hacer el amor y que el amor nos haga estar así. De vivir entre puntos suspensivos y olvidar los de sutura."

lunes, 12 de noviembre de 2012

Sleepness.


Suena “Donde todo empieza”, de Fito y Fitipaldis. Tania no da conciliado el sueño, y dentro de 4 horas tiene que levantarse.
No para de dar vueltas en la cama, abre y cierra los ojos continuamente. En uno de esos momentos, ve en la total oscuridad de su habitación, la carita de niño que tanto le gusta. La ve de perfil, y revive aquella sensación de felicidad cuando posó su nariz en la mejilla de él, y es como si volviera a sentir su olor. Sonríe, sonríe una y otra vez, aún sin saber exactamente si tiene motivos para ello. A ella le basta con rememorar aquella(s) tarde(s), en las que su único anhelo era que se parase el tiempo.
Se levanta, se pone las botas y la bufanda y va a la cocina. Ve tabaco en la mesa, y piensa, “¿por qué no?”. Se calienta un gran tazón de café solo; está segura de que esa noche no va a dormir. Sale a la terraza, y el frío le golpea en la cara. “Qué daría porque él estuviera aquí ahora, para abrazarme”, piensa, mientras camina hacia el fondo. Apoya el cenicero y el tazón en el borde del muro, enciende el cigarro y cierra los ojos. Exhala el humo, y cuando lo suelta, respira profundamente. El aire está frío, el invierno se está anticipando demasiado. Mira la Blackberry mientras le da la última calada a su tercer cigarro. 5:57am. No está mal, se había pasado toda la madrugada pensando en él. Se pone los cascos; suena “Vis a vis” de Leiva.
Me encantas”; “eres mía”, “cuando estoy contigo…”; cada una de esas frases hacía eco en su mente, al compás en que él pestañeaba en su imaginación, y siguiendo el ritmo exacto en que su corazón latía en el momento en que esas palabras salieron de sus labios, hace ya.
Pasan las horas, y ella sigue de pie, frente al patio del colegio. No son vistas muy agradables, desde luego, pero ella sigue con esa sonrisa. Piensa que todo es bonito si está pensando en él. Y efectivamente. Son las 7:55am y Tania decide entrar, con la taza de café medio llena y un cigarro a medio consumir. No le hace especial ilusión tener que encerrarse cinco horas y media en esas cuatro paredes que no le daban la libertad absoluta que quería tener con él, pero al menos, pensaba, tenía toda la libertad del mundo para imaginar.
Iba a ver su mirada, y ese era el motivo suficiente para salir a la calle con las fuerzas que necesitaba. Suena “Voy a comerte”, otra de Leiva. Es feliz, y no se puede negar. 

16 añitos, fiera.




No sé por donde empezar, porque es que hay tanto que mencionar.Que eres mi maps, mi mejor amigo, desde hace un año no  hiciste más que sacarme sonrisas. Supiste ganarte mi confianza desde el principio, hasta tal punto que ahora confío ciegamente en ti, sé que puedo contarte lo que sea, que no me vas a fallar. Fuiste el que me abrazó cuando lloraba, el que estuvo ahí cuando todos me dieron de lado, el que quiso darlo todo por verme bien. Y, ¿sabes? Eso se agradece, y mucho. Estuviste siempre a mi lado, hasta cuando no lo merecía, cuando nadie me soportaba, tú permaneciste conmigo. Supimos vencer todos los putos obstáculos, conseguimos arreglarlo todo siempre. Eso es amistad, la mejor amistad. Por eso que estoy aquí, escribiéndote esto, porque te quiero un montoncísimo, mejor amigo, y este es el primer año de muchos que nos quedan. Dijimos siempre, y siempre será. Así que espero que disfrutes de tus 16 como solo tú sabes disfrutarlos, que voy a estar otros 365 días más a tu lado, y así año tras año. Muchísimas felicidades, cielo, te quiero mucho mucho muchísimo.  

domingo, 11 de noviembre de 2012

Buenos días, mi pequeño.


Despierta ya, que van siendo horas, y te echo de menos. Solo quiero que sepas que eres mi vida entera, que si me faltas me muero. Que eres lo primero en lo que pienso al despertarme, que eso es lo que me alegra el día, abrir los ojos y ver tu sonrisa por todas partes. Y ya que tú haces más bonitos mis despertares, haré que tú hoy por lo menos te levantes con esa carita de felicidad y esos hoyuelos que te salen al sonreír que tanto me enamoran. Te quiero mucho más que ayer, pero bastante menos que mañana. Aunque, la verdad, lo del “te quiero” ya se queda muy corto, es algo muy general para expresar algo tan específico que siento por ti, SOLO POR TI. Y si te estuviera despertando en persona, ahora sería el momento en el que te agarraría los mofletes, te daría un beso, y te diría en bajito “me encantas”. Pero no te preocupes, llegará ese día; y tú serás feliz, pero yo, no te imaginas cuánto. Eso, que buenos días, mi amor.

*


"Viste vulgar y sólo verán el vestido, viste elegante y verán a la mujer. " Coco Chanel.



sábado, 3 de noviembre de 2012

16203119.



El insustituible paraíso en el que me encuentro cuando rozo tus labios. La manera en que el corazón se me acelera cuando me muerdes el labio inferior. El hecho que hace que me eleve hasta lo más alto del cielo cada vez que me miras y me sonríes. La nube en la que parece que estoy cuando me abrazas fuerte. Y esa inconfundible sensación de felicidad cuando me susurras “eres mía”. El roce de mi nariz con tu mejilla, y lo perfectas que se ven tus manos cuando agarran las mías. Todo eso y más, hace que a cada minuto me enamore más de ti, que cada vez que piense en tus besos suelte un grito, pensando para mis adentros “¿cómo puedo tener tanta suerte?”. También tendrá algo que ver que seas el niño más bonito que vi, los hoyuelos de tus mejillas al sonreír que me hacen sonreír a mí. Que a cada minuto esté pensando en ti, en cómo sería volverte a ver, o el hecho de que tus defectos sean virtudes a mis ojos. Que la respuesta a todos mis arrebatos de felicidad sea tu nombre. Lo que hace que tus ojos marrones hagan competencia a cualquier amanecer o anochecer por la ventana, todo eso de que tú eres el único motivo de seguir de pie. Por eso es que sonrío cada vez que alguien pronuncia tu nombre, a la vez que me dicen: “Tania, estás enamorada”, y yo contesto: “Sí, y no lo cambio por nada”.