domingo, 11 de noviembre de 2012

Buenos días, mi pequeño.


Despierta ya, que van siendo horas, y te echo de menos. Solo quiero que sepas que eres mi vida entera, que si me faltas me muero. Que eres lo primero en lo que pienso al despertarme, que eso es lo que me alegra el día, abrir los ojos y ver tu sonrisa por todas partes. Y ya que tú haces más bonitos mis despertares, haré que tú hoy por lo menos te levantes con esa carita de felicidad y esos hoyuelos que te salen al sonreír que tanto me enamoran. Te quiero mucho más que ayer, pero bastante menos que mañana. Aunque, la verdad, lo del “te quiero” ya se queda muy corto, es algo muy general para expresar algo tan específico que siento por ti, SOLO POR TI. Y si te estuviera despertando en persona, ahora sería el momento en el que te agarraría los mofletes, te daría un beso, y te diría en bajito “me encantas”. Pero no te preocupes, llegará ese día; y tú serás feliz, pero yo, no te imaginas cuánto. Eso, que buenos días, mi amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario